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Prueba a fondo: SsangYong XLV 2016

En la primera prueba del SsangYong XLV (prueba de contacto del SsangYong XLV)  tuvimos ocasión de conducirlo sólo un puñado de kilómetros, esta vez lo hemos tenido durante diez días y hemos rodado con él 850 kilómetros muy variados.

Ya que SsangYong cataloga al XLV como un crossover con la practicidad de un monovolumen y estética de todocamino, no han faltado los desplazamientos en familia, tanto con el maletero vacío como cargado hasta los topes.

SsangYong XLV 2016
SsangYong XLV 2016

A trabajar con el XLV

Mi día a día en coche podría resumirse en colegio, oficina, casa, oficina, recados, casa. Esto son unos 50 kilómetros de circulación semi-urbana, es decir, más o menos 10 kilómetros de ciudad pura y dura (con sus semáforos, rotondas y múltiples guardias tumbados) y el resto de vías urbanas en las que ya no hay semáforos, el tráfico es mucho menor pero sí tengo que negociar un mínimo de otras 20 rotondas más al día. Es decir, no son ni de lejos las mejores condiciones para obtener un consumo reducido.

La unidad del XLV que hemos probado equipa el motor diésel de 115 CV de potencia y 300 Nm de par motor. El motor es muy voluntarioso y responde con contundencia al primer golpe de gas. Esto en ciudad se agradece mucho, tienes una constante sensación de empuje que te aporta seguridad y agilidad en las incorporaciones.

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115 CV para el motor turbodiésel

Además se aprecia un buen trabajo en insonorización y el propulsor tiene un tacto suave y con pocas vibraciones. El cambio en esta unidad es automático, una caja por convertidor de par firmada por Aisin con seis relaciones, tres modos de respuesta (Normal, Power y Winter) y opción de uso manual con un gatillo en la palanca sobre el que se actúa con el pulgar de la mano derecha.

En modo manual resulta un poco lento y la elección del modo de manejo resulta un poco extraña, sin embargo a este “pero” se le resta importancia por el buen hacer de esta caja de cambios en modo automático, que es el que se suele usar la mayor parte del tiempo. Es más la gran mayoría de conductores ni se plantean el uso manual de este tipo de cambios.

Es rápido, preciso y, sobre todo, muy directo, no te transmite esa fastidiosa sensación de patinamiento que todavía encontramos en algunos cambios de este tipo y muchos asocian automáticamente al escuchar la denominación “convertidor de par”.

SsangYong XLV 2016
El cambio automático se asocia bien con este motor

En nuestro periplo con el XLV es esta utilización concreta registramos una media de consumo de ocho litros a los cien. Parece alta y sí que está por encima de otros modelos, pero por poco, en este recorrido el consumo es elevado por culpa de las constantes aceleraciones y frenadas.

Dejando a un lado la parte motriz encontramos un coche con un tarado de suspensiones que apuesta por la comodidad aunque no deja que la carrocería balancee en exceso cuando nos adentramos en curvas. En ciudad es cómodo por diferentes motivos: respuesta del motor y del cambio, suspensión y dirección, que además se puede regular su dureza en tres niveles.

Mini-vacaciones con el SsangYong XLV

Ante la posibilidad de pasar tres días fuera de la masificada urbe dediqué un rato a cargar el maletero del XLV con el equipaje de cuatro personas, la jaula de la conejita de mis hijos y mi bicicleta de montaña. Sí, fui campeón de Tetris de mi barrio… Bromas aparte es cierto que parece ser que tengo facilidad para aprovechar al máximo la capacidad de carga que ofrecen los diferentes coches. Puede ser por eso o porque soy un cacharritos y todo lo que no me quepa en el coche no me lo puedo llevar, así que me tengo que buscar las mañas.

SsangYong XLV 2016
Capacidad de carga muy considerable

El caso es que entró todo eso y en el habitáculo sólo iba un pequeño trasportín de viaje para la mascota y una bolsa de mano. SsangYong presenta el XLV como un 5+5, un coche para cinco ocupantes con cinco maletas, y así es. El respaldo del asiento trasero se abate en dos partes asimétricas permitiendo llegar hasta una capacidad de 1.440 litros con una superficie de carga totalmente plana.

Sin embargo me resulta curioso cómo desaprovecha espacio de carga bajo el suelo del maletero, al menos las unidades equipadas con la rueda de repuesto de emergencia opcional, como la que hemos probado. En este caso cuenta con una enorme pieza de poliestireno que yo personalmente dejaría en el trastero para ganar un buen montón de litros de capacidad.

En las plazas delanteras tanto por espacio como por ergonomía se viaja cómodo, aunque la banqueta es muy horizontal y con el paso de los kilómetros se te escurre un poco el trasero hacia delante. La versión más equipada (Limited) tiene navegador, asientos delanteros y volante calefactados, climatizador dual, cámara de visión trasera, control de crucero, un completo ordenador de a bordo y mucho, mucho más equipamiento.

SsangYong XLV 2016
Bastante cómodo como buen monovolumen

Éste es uno de sus puntos fuertes, la relación peso/equipamiento, como también lo es el espacio interior. Y es que las plazas traseras del XLV son muy amplias, sus pasajeros tienen mucho espacio para las piernas y el túnel central es mínimo, casi inexistente. El respaldo de los asientos traseros tiene regulación en inclinación en dos puntos, 27’5 o 32’5 grados, perfecto para echarse unos sueñecitos sin dar cabezazos, algo que sucedió en nuestro pequeño viaje.

Antes de salir de excursión había tenido que hacer una gestión en un pueblo cercano a Madrid y realicé 150 kilómetros en solitario con el XLV. Las sensaciones fueron positivas, con un buen tacto general y un consumo medio de seis litros justos a los cien, pese a haber tenido que dar unas cuantas vueltas por el casco antiguo hasta encontrar mi destino porque habían cortado accesos debido a las fiestas navideñas.

Cargado hasta arriba el motor demuestra su valía y, para los escépticos, deja claro que es suficiente para este tipo de coche si no buscamos una conducción deportiva. Da lo mejor de sí a punta de gas, sólo con apoyar el pie en el acelerador sería capaz de llevarnos a cualquier sitio con la aguja del velocímetro apuntando a los 130 km/h. Cuando buscamos la máxima potencia lógicamente su respuesta no es la de un dos litros y, por ejemplo, para adelantar con el coche cargado, debemos emplear algo más de tiempo.

SsangYong XLV 2016
¿Monovolumen? ¿Todocamino?

Cuando circulamos con carga, el conjunto suspensión/amortiguación -que en vacío o en ciudad nos transmite esas sensaciones positivas que antes comentaba-, muestra una pequeña debilidad en forma de pequeños cabeceos de la carrocería, lo que nos hace perder algo de precisión en la dirección. Tiene su lógica, el crecimiento en longitud respecto al SsangYong Tivoli (prueba del SsangYong Tivoli) es todo por detrás del eje trasero para ganar en capacidad de carga, por eso el peso en el maletero le afecta más que a su hermano pequeño del que deriva.

Nuestro pequeño viaje nos arroja cifras interesantes, tras 150 kilómetros de autovía con dos puertos de montaña, 150 km de carreteras secundarias con fuertes desniveles y 50 km de uso urbano la media de consumo fue de 6,5 litros.

EDM Detection Mode de Kevin MacLeod está sujeta a una licencia de Creative Commons Attribution (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) Fuente: http://incompetech.com/music/royalty-free/index.html?isrc=USUAN1500026 Artista: http://incompetech.com/[/box]

(Si quieres ver el making-of y las tomas falsas ve a la vídeo-prueba del SsangYong XLV)

Te lo presto a ver qué opinas

Por falta de tiempo, por el tipo de coche o por no encontrar el momento muchas veces no puedo hacer una prueba que me gusta poner en práctica: dejar el coche a una persona que no tiene ningún interés especial por los coches, que son la mayoría de conductores que llenan las calles y carreteras, no nos engañemos.

Mi prueba consiste en dejar el coche a una persona como si fuese sola, aunque en realidad yo voy sentado a la derecha o atrás tomando apuntes. Esto me sirve para darme cuentas de detalles que a veces obviamos porque nos parecen normales o valorar equipamiento al que estamos acostumbrados. En esta ocasión sí puse en práctica esta prueba aunque no con la persona ideal. Le dejé el coche a mi mujer, que está acostumbrada a ir en coches muy variados y todos de última generación, por lo que está ligeramente condicionada.

SsangYong XLV 2016
Un diseño que combina la estética del Tivoli con rasgos en la zaga del Rodius

Comienzo la prueba explicando conceptos generales del coche y empiezo a recopilar información con sus comentarios y actitudes. El resultado es este resumen de lo que ofrece el SsangYong XLV:

Incredulidad ante el acceso y arranque sin llave tras confirmar la comodidad que significa que no sea necesario sacar la llave del bolso en ningún momento, satisfacción frente al funcionamiento del cambio automático, sorpresa al descubrir que el volante y el asiento están calentitos, un “¿y esto por qué no lo llevan todos?” cuando le explico el gráfico que aparece en el cuadro al engranar punto muerto y que marca el ángulo de giro de las ruedas, bienestar por la facilidad de acceso y conducción, por su amplitud y capacidad de carga, y también seguridad por su puesto de conducción elevado y la cámara de visión trasera.

Fotos: SsangYong XLV 2016

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Agradecimientos a: Infova Estudios

Sobre Iván Solera

Con menos de tres años ya se sabía todos los coches que había por la calle, su sueño era ser piloto o probador y acabó logrando el segundo de ellos. Probador de espíritu racing, disfruta de cada coche que conduce como si fuese el primero.

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