Prueba: Seat León 1.4 TSI 140 CV 2013

Tercera generación del Seat León, el compacto de la marca española que vio la luz en 1999 ha madurado en busca de un público algo más mayor. ¿Significa esto que el León se ha convertido en un coche aburrido? Ni mucho menos, mantiene el espíritu Seat, no lo dudes.

Seat León 1.4 TSI 140 CV
Seat León 1.4 TSI 140 CV
Calcula el mejor seguro para tu coche aquí: Comparador de seguros de coche.

Estética más formal, carrocería más alta, ancha y con mayor distancia entre ejes pero 5 cms más corta, más equipado, más seguro, más ahorrador, más ecológico, más cómodo y más caro. Umm, ¿el León huye de la fama de ‘macarra’ que cosechó con las versiones FR de la primera generación? Puede ser, pero lo que está claro es que este León convence cuando lo pruebas.

Carrocería de cinco puertas sin disimular las traseras, que para eso ya está el SC de tres puertas y también hay carrocería familiar. Sí, sí, el León ya no cuenta con una única carrocería, ahora tiene tres y, como nos descuidemos, para la próxima generación habrá cabrio, monovolumen y todocamino, al más puro estilo Renault Mégane.

Pero no nos desviemos. Formas más angulosas para el León, con un frontal agresivo pero sin excesos, lateral menos dinámico que el anterior (y eso que esta unidad monta llantas de 17” opcionales) y una zaga sobria, sobre todo en el gris oscuro de nuestra unidad de pruebas.

Interior y equipamiento del Seat León 1.4 TSI 140 CV Style

En este apartado tenemos para hablar largo y tendido. Y vamos a empezar por atrás, por el maletero. Tiene una capacidad de carga de 380 litros (39 más que el León II), con una superficie generosa y formas planas que facilitan su aprovechamiento aunque los pasos de rueda le restan anchura. Cuenta con argollas para sujetar la carga con una malla, ganchos portabolsas (también en el portón) y una buena boca de carga, pero con un umbral elevado. Los respaldos de los asientos traseros se pliegan al 60:40 aunque no dejan una superficie plana, hay un escalón que salvar.

Plazas traseras: Bien para dos adultos, estrecho para tres. Con 1,85 de estatura y el asiento del conductor ajustado para mí, en la plaza trasera izquierda tengo espacio de sobra para las rodillas. También hay buen hueco para los pies, no me roza la cabeza con el techo y las piernas adquieren una postura relajada, sin mucha flexión. Todo bien menos la plaza central que (como siempre) es muy estrecha. Detalle importante, hay salidas de ventilación regulables para los pasajeros de las plazas traseras situadas tras el reposabrazos central delantero.

Interior 'de lujo' en nuestra unidad de pruebas
Interior ‘de lujo’ en nuestra unidad de pruebas

Plazas delanteras: Todo a mano y muy buena postura de conducción. Asientos cómodos en esta versión Style, con formas bien marcadas aunque con la tapicería de cuero opcional el cuerpo se escurre un poco en las curvas. Sensación de amplitud, amplias regulaciones para el asiento del conductor, banqueta que se puede bajar mucho (¡aleluya!) y una disposición de los mandos clásica que no te obliga a buscarlos, están donde esperas (o donde hemos aprendido a lo largo de los años). Pero no todo es bueno, se han ahorrado la regulación en altura del anclaje del cinturón de seguridad, otra moda a la que me niego a apuntarme.

Y ahora al lío, porque mucho se ha hablado del ‘salto cualitativo’ de este León y yo veo plásticos duros por todas partes… ¿Tan malo era el anterior? Creo que nos dejamos influenciar por el diseño. El León anterior no me parecía que fuese muy inferior a éste en cuanto a calidad de sus materiales, incluso tenía detalles mejores. Lo que sí veo es que en el nuevo León el diseño más sobrio, más convencional (más Golf) y adornado con molduras cromadas y combinaciones de colores, hacen que visualmente parezca mucho mejor (los acabados son buenos y no hay ruidos). Ojo, que no es un truco que emplee sólo el León, anda que no hay modelos premium repletos de plásticos duros al tacto.

Nuestra unidad combina el beige de la parte baja con negro brillo y negro mate. Hay muchos plásticos duros, sí, ¿y qué? Si la mayoría no se tocan en la vida. ¿O tú vas toqueteando el salpicadero de tu coche cada vez que te montas en él y te genera un trauma si no es blandito? Seamos realistas, tocamos el salpicadero de higos a peras y a través de la bayeta para limpiarle el polvo… Y algunos ni eso. Sí me parece importante utilizar buenos materiales en los guarnecidos de las puertas, pero buenos, no agradables y poco duraderos. Si van a envejecer deprisa, también prefiero plástico duro. Aquí el León ahorra un poco y opta por el plástico. Como también ahorra en tapas para los huecos portaobjetos, por ejemplo en los portalatas justo al freno de mano, un ‘acumulasuciedad’ que sería más limpio y práctico si llevase tapa.

El cuadro de instrumentos es claro y completo, tiene dos grandes esferas para el cuentavueltas y el velocímetro, indicador de nivel de combustible y temperatura del motor (estos dos últimos digitales) y una generosa pantalla de información central que, en función de la versión es ‘a todo color’ o monocromo. En sus extremos podemos visualizar la hora, temperatura exterior, brújula, sistema Start&Stop, odómetro y trip. La parte central está reservada para el completo ordenador de a bordo, muy bonito y con caracteres de generoso tamaño, pero sólo permiten ver una de las funciones y además su manejo desde el volante requiere una pequeña adaptación porque es menos intuitivo que antes. Una pena no poder ver la velocidad en digital junto con la autonomía o el consumo medio a la vez, porque hay espacio de sobra.

Faros full led opcionales
Faros full led opcionales

Llegamos al equipamiento y aquí sí que la mejora es más que notable. El León III se sube al carro de los asistentes a la conducción (cómo no, si es lo que ahora vende o nos quieren vender). Puede incorporar control de crucero adaptativo y reconocimiento de señales de tráfico (todavía no disponibles), cambio automático de luces largas/cortas, detector de fatiga y asistente de cambio de carril de los que giran levemente la dirección, perfecto para usar el Whatsapp mientras conduces… ¡Nooooo! Por favor, que nadie piense que los asistentes a la conducción son sustitutos del conductor, sólo están ahí para ayudarnos en caso de necesidad, pero no hay que dejarse ‘salvar’ por ellos, somos nosotros los que debemos controlar el coche en todo momento.

La versión probada es la Style, el segundo escalón por arriba en equipamiento justo por debajo del FR (que también es más deportivo). Poco echaremos de menos en el equipamiento de serie, que incluye climatizador dual, retrovisores exteriores con plegado eléctrico y calefactados, ordenador de a bordo, control de velocidad, volante multifunción, pantalla táctil multifunción con detector de proximidad (amplía los menús al acercar la mano), toma AUX, SD, USB y Bluetooth, asistente a la salida en pendiente, sensor de presión de neumáticos, diferencial electrónico XDS, etc.

Muy equipado y con mayor calidad percibida
Muy equipado y con mayor calidad percibida

Además, nuestra unidad equipa todas estas opciones: Navegador, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, asistente de cambio involuntario de carril y cambio de luces de carretera/cruce, sensor de luces y limpiaparabrisas, retrovisor interior fotosensible, detector de fatiga, tapicería de piel, llantas de 17 pulgadas, faros full led… Lo que hace que su precio incremente de los 20.870 euros hasta los 26.730.

Los faros de led son novedad en el segmento, todas las funciones son de led (luz diurna, posición, cruce y carretera). Esta tecnología permite una larga duración con un mínimo consumo y además una calidad de luz superior a la de los halógenos convencionales. No pueden disponer de giro para iluminar el interior de las curvas (tiene función cornering en los antinieblas para paliarlo) pero sí cambian de altura si circulamos a más de 110 Km/h durante más de 30 segundos (se elevan) y al seleccionar la luz de carretera.

En la práctica son casi como los xenón pero no emiten una luz tan blanca (o azulada pero sí es más blanca que las halógenas, que tienen ese característico color amarillento. Dicen que este tipo de luz es lo más parecido a la luz natural. De noche la iluminación del León nos ha parecido muy buena y no hemos echado de menos unos faros de xenón (mucho más caros, voluminosos y pesados). Pero hemos apreciado una cosa curiosa, quizá por ‘su naturalidad’. Resulta que cuando entras en un túnel o al anochecer es difícil saber si llevas puestas o no las luces porque, ni ves el haz amarillo de los halógenos, ni ese brutal foco blanco azulado de los xenón. No digo que no iluminen, pero en situaciones de claro-oscuro, no ves el haz de luz. Además en el cuadro de instrumentos no se indica si las luces de cruce van o no activadas (otra moda a la que no me apunto), así que, si llevas seleccionadas las luces automáticas te tienes que fiar de su correcto funcionamiento o cambiar a modo manual.

Motor, prestaciones y consumo del Seat León 1.4 TSI 140 CV

Por el momento el León cuenta con cuatro motorizaciones de gasolina (86, 122, 140 y 180 CV) y cuatro diésel (90, 105, 150 y 184 CV). Como puedes ver el salto en potencia en los motores medios diésel es muy grande, así que el 140 de gasolina debería compararse con el 150 diésel, que cuesta aproximadamente 2.500 euros más que el gasolina.

Suave, potente y siempre dispuesto
Suave, potente y siempre dispuesto

Es un cuatro cilindros en línea de 1.4 litros con inyección directa de gasolina, cuatro válvulas por cilindro y turbo. No tiene el moderno sistema de desconexión de cilindros del Golf y, aunque es más ligero que su primo alemán, consume algo más (pero sigue siendo poco). Tiene un cambio manual de seis velocidades al que no le podemos encontrar pega alguna. Si el motor ‘mola’, el cambio todavía más. Vamos bien, un buen motor y un buen cambio, la cosa promete.

El León es de los compactos más ligeros, el TSI de 140 CV pesa sólo 1.231 kilos. Gracias a ello mejora prestaciones, comportamiento y consumos, no es ningún secreto pero los fabricantes han tardado en darle la importancia que se merece a cada gramo.

Acelera de 0 a 100 en 8,2 segundos y alcanza una velocidad máxima de 211 Km/h.  El León es rápido y parco en consumos para ser un gasolina. El consumo medio homologado es de 5,2 litros a los cien y en nuestra prueba de consumo real logró un registro de 6,4 litros a los cien. Hemos probado diésel que gastan lo mismo sin la calidad de marcha que nos ofrece este motor. En nuestro recorrido de pruebas estimamos que un diésel no debe llegar a los 6 litros de media, que un gasolina lo haga en 6,4 es un punto a favor para este León.

Prueba dinámica del Seat León 1.4 TSI 140 CV

Partimos de la base de que el motor es una delicia. Es suave, potente, silencioso y transmite sensaciones con las que los diésel no pueden ni soñar. Le sumamos un cambio que parece hecho de encargo, así que no nos importa ni lo más mínimo tener que bajar una marcha cuando afrontamos un cuestón en autovía. Se muestra aplomado a alta velocidad y cómodo, el tarado de las suspensiones ha perdido ‘punch’ para hacer del León un coche más cómodo. Hay ligeros movimientos de la carrocería en las frenadas y apoyos, pero poca cosa. Y para los que prefieren un tacto más ‘tabla’ está el FR. Dirección precisa, buenos frenos, buena estabilidad lineal y mínimo ruido aerodinámico. Si quieres viajar con este León, no hay pegas.

Dinámicamente seguro y fácil, pero más torpe que el anterior
Dinámicamente seguro y fácil, pero más torpe que el anterior

En ciudad sí le encontramos una pega al 1.4 aunque es un poco tonta. Si pretendes salir desde parado acelerando poquísimo (en plan diésel), es fácil que se cale. Vale, es una maniobra poco o nada frecuente para un gasolina, pero es que va tan bien que alguna pega hay que sacarle. Al volante del León se calculan muy bien las proporciones y la visibilidad es buena en todas direcciones.

Llega el turno de irse de curvas y buscar los límites. El León es noble, muy noble y eso que en esta versión lleva unos simples brazos tirados atrás. Sí, en Seat han racaneado con el esquema de la suspensión trasera más que los de Volkswagen y Audi con sus Golf y A3 respectivamente. El León no monta multibrazo atrás hasta los 150 CV, mientras que en los alemanes los brazos tirados quedan sólo para las versiones menos potentes. Sinceramente yo no he apreciado diferencia y eso que encadené un A3 con un Golf y luego el León, los dos primeros con multibrazo y el León con brazos tirados.

Si va bien, ¿qué más da llevar un esquema de suspensión u otro? Todavía me acuerdo de una comparativa en circuito donde estaba el León FR de primera generación (con unos años ya en el mercado) junto con el resto de compactos de la época equivalentes. Todos con multibrazo atrás menos el León. En carretera el multibrazo no fue determinante, pero la prueba en circuito fue sorprendente. El más rápido en manos expertas fue precisamente el León ¿el motivo? Que redondeaba las curvas porque su trasera no iba totalmente ‘anclada’ como sí les pasaba a sus contrincantes.

Te comento esto a título anecdótico, porque con este León no es el caso, no se suelta de atrás y sus reacciones son muy neutras. Los límites están muy lejos, demasiado para buscarlos en carretera abierta. Pero este León es algo más torpe en zonas reviradas que la generación anterior. El tarado más blando del conjunto suspensión-amortiguación, sus vías más anchas y una distancia entre ejes mayor le dan más aplomo en curvas rápidas, pero le hacen más lento de movimientos en las medias y cerradas.

La opinión del probador

Alternativa real al VW Golf, ahora sin duda
Alternativa real al VW Golf, ahora sin duda

El León ha vuelto a conquistarme una vez más. El primera generación fue todo un bombazo en ventas y con razón. El segunda generación no me entró por los ojos y sólo me gustaban las versiones más deportivas, pero el interior y el comportamiento dinámico eran dignos de elogio.

Ahora es más sobrio, quizá demasiado, pero tiene su lógica. Siempre se ha debatido sobre la razón de comprar un Golfsi el León es el mismo coche y es más barato”, pero el diseño era un gran condicionante. Ahora el León es más Golf que nunca, todos los cambios que ha sufrido en el diseño interior y exterior le acercan al deseado Golf y le convierten en una auténtica alternativa a éste. Cierto que hay detalles mejores en el Golf, pero sólo eso, detalles.

Competidores del Seat León

El Seat León compite en el difícil segmento de los compactos generalistas, coches que deben ser buenos en casi todo con un precio ajustado. Aunque el aumento de diseño, calidad y equipamiento del León ahora sí que le convierte en una alternativa real para los que quieran un Golf más económico.

GALERÍA DE FOTOS SEAT LEÓN 1.4 TSI 140 CV

Sobre Mascoche.net

Mascoche.net, tu web de coches.

Mira también...

Mercedes-Benz Clase E 2016

Probamos el Mercedes-Benz Clase E 2016, el Mercedes más tecnológico

Probamos el Mercedes-Benz Clase E en su versión 220d, una berlina de altos vuelos que es la punta de lanza de la marca alemana en tecnología, por encima incluso del Clase S. No te pierdas esta prueba.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *