Prueba: Peugeot 2008 1.6 VTi 120 CV

En la prueba del Peugeot 2008 diésel descubrimos que la marca francesa comercializa este todocamino pequeño como un urbano y es cierto, se trata de un 208 alargado y elevado, pero el 2008 puede guerrear en el segmento de los compactos.

Peugeot 2008 1.6 VTi 120 CV
Peugeot 2008 1.6 VTi 120 CV
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Tiene una buena capacidad de carga y un espacio interior más que suficiente para cuatro, pero no te voy a contar lo que ya vimos con el diésel, vamos al grano, a hablar del motor de gasolina y de cómo se mueve éste 2008.

Motor, prestaciones y consumo del Peugeot 2008 1.6 VTi 120 CV

Debajo del capó encontramos el conocido 1.6 en su versión de 120 CV con alimentación por inyección indirecta de gasolina y distribución variable, ninguna parafernalia más para conseguir un par motor máximo de 160 Nm a 4.250 rpm. Se trata de un motor suave pero con pegada suficiente como para no echar de menos un turbo si no buscamos una conducción deportiva.

Buen maletero para un SUV urbano
Buen maletero para un SUV urbano

La caja de cambios es manual de cinco velocidades, quizá ésta sea la mayor tara de esta versión porque en carretera no le vendría mal una sexta para rebajar las revoluciones y también el consumo. Es muy típico decir esto, pero en este caso da la impresión de que el motor podría tirar con un desarrollo que le bajase 500 vueltas sin grandes problemas.

Este 2008 acelera de 0 a 100 en 9,5 segundos, lo que no está nada mal. Uno de los ‘trucos’ es su reducido peso, sólo 1.155 kilos. Alcanza una velocidad máxima de 196 km/h y el consumo medio homologado es de 5,9 litros a los cien. En nuestra prueba de consumo real la cifra no fue mala para ser un gasolina, pero esperábamos algo menos de los 7,5 litros de media que hizo. El problema está muy localizado: en carretera no consigue rebajar los consumos porque trabaja muy alto de vueltas.

Prueba dinámica del Peugeot 2008 1.6 VTi 120 CV

El 2008 tiene un correcto equilibro entre comodidad y eficacia en la puesta a punto de las suspensiones, no resulta seco en los baches pero tampoco balancea mucho en las curvas. En carretera se muestra aplomado a pesar de no ser más que un urbano ‘crecidito’, aunque no llevas la relajación que puede darte un 508, por ejemplo.

El motor cumple pero en grandes repechos toca reducir de marcha, algo lógico por otra parte en una mecánica de gasolina atmosférica. En principio no parece que le falte potencia y siempre mantiene una sensación de poder tirar un poco más si lo necesitamos, pero porque la quinta es corta. A 120 km/h gira a 3.500 rpm así que los consumos se resienten y el sonido del motor llega al habitáculo con más intensidad que en el diésel.

Con equipamiento Allure lleva Grip Control, un sistema que optimiza la tracción en función del tipo de terreno
Con equipamiento Allure lleva Grip Control, que optimiza la tracción en función del tipo de terreno

Llegamos a una zona de curvas y nos disponemos a disfrutar del 2008. Lo logramos, la dirección es rápida y tiene un buen tacto (para mi gusto le sobra un poco de asistencia, pero bien), la carrocería balancea poco y el coche va por el sitio a pesar de un esquema de suspensiones bastante básico. El reducido peso juega en su favor y parece que hay más caballos en el vano motor. Eso sí, falta sujeción lateral en los asientos y hay que agarrarse al volante y hacer presión con las piernas en las curvas. Ah, otro punto a mejorar, el tacto del cambio. Tiene recorridos largos y no es de los más precisos, muy al estilo Peugeot y Citroën.

Ya que nuestra unidad tiene equipamiento Allure y sistema Grip Control, decidimos salir del asfalto. Nada que no esperásemos, el 2008 es para circular por pistas de tierra y superar obstáculos facilitos, poco más. Sólo tiene tracción a las ruedas delanteras y sus cotas no son precisamente las de un todoterreno… Ni lo pretende ser.

Llegamos a la ciudad, el ambiente para el que ha sido concebido y donde la mecánica de gasolina mejor se desenvuelve. Aquí supera con creces al diésel en todo menos en consumos, aunque no se disparan y mantiene unos registros más que dignos. El VTi es silencioso, suave pero tiene pegada suficiente para realizar las incorporaciones con agilidad. Destaca por unos bajos poco habituales en este tipo de motores. Ojo, que si vienes de un TDi buscarás una ‘chicha’ que no vas a encontrar, pero a cambio puedes practicar una conducción cómoda y relajada sin traqueteos, turbo-empujones ni ruido mecánico. Y si prefieres agilidad, tampoco defrauda, no es un deportivo pero en ciudad se mueve muy bien.

La opinión del probador

Conduciendo el Peugeot 2008
Conduciendo el Peugeot 2008

No tenía nada claro lo del motor de gasolina en un todocamino, pero este 2008 es una de las pocas excepciones en las que esta combinación puede resultar ganadora. Siempre y cuando sepas lo que quieres y tus necesidades. Si tu uso va a ser principalmente urbano, mola. Si vas a aprovechar las dimensiones interiores del 2008 para hacer bastantes viajecitos, mejor un diésel.

No perdono la sexta, a ver si a base de insistir se la ponen en un facelift o incluso antes. Rebajar el régimen de giro del motor en carretera entre 500 y 700 vueltas reduciría el consumo, el ruido mecánico y aumentaría las posibilidades de uso de este coche. Sí, tocaría reducir con más frecuencia, incluso dos marchas, pero llaneando se agradecería mucho.

Competidores del Peugeot 2008

GALERÍA DE FOTOS DEL PEUGEOT 2008 1.6 VTI 120 CV

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