Prueba: Land Rover Freelander 2 SD4 S

El Freelander 2 mantiene el espíritu off-road de Land Rover a pesar de que los tiempos cambian y los todoterreno y todocamino cada vez son más asfálticos. Nosotros catalogamos el Freelander como un todocamino ya que carece de reductora. Y como todocamino, creemos que es el más capaz del segmento fuera de carretera.

Land Rover Freelander 2 SD4 S
Land Rover Freelander 2 SD4 S

Su aspecto deja claro que le gusta el campo, es cuadrado y robusto pero, a pesar de ser grande, sus proporciones dan sensación de agilidad. Estéticamente destaca por su frontal de familia y la gran superficie acristalada, quizá esto último le quite parte del ‘peso visual’.

Interior y equipamiento del Land Rover Freelander 2 SD4 S

El Freelander es un coche muy amplio para cuatro personas, un quinto ocupante reduce la comodidad de los acompañantes de las plazas traseras pero tiene su plaza reservada y no de las más estrechas. No en vano mide dos metros de ancho y eso se nota en el interior. El acceso es cómodo dada la altura del vehículo (1,74) pero es de esos coches en los que hay que subir para entrar en el habitáculo y si en nuestro uso diario tenemos que entrar y salir muchas veces, es un punto que hay que tener en cuenta.

Interior con buenos acabados
Interior con buenos acabados

El asiento del conductor tiene ajuste en altura y el volante se regula en profundidad y altura. La postura de conducción es elevada con respecto al suelo y también con respecto al suelo del coche, hay que flexionar poco las piernas y, si eres alto, llegas a ver el capot delantero. Una postura muy de todoterreno.

El maletero tiene una capacidad mínima de 405 litros, que pueden parecer pocos pero resultan muy aprovechables. La superficie de carga es amplia, esto hace que no necesitemos apilar los bultos. Y, si necesitamos más capacidad, podemos cargarlo hasta el techo y casi duplicamos el espacio disponible. Los asientos traseros son abatibles al 40/60 y la superficie que queda es prácticamente plana.

El Freelander tiene detalles prácticos de todoterreno que se agradecen, como la base del maletero enmoquetada por una cara y de plástico por otra para cuando cargas objetos sucios o alfombrillas de goma o las bases de goma desmontables en los huecos portaobjetos. Las moquetas son elegantes y atractivas, pero se llevan muy mal con el barro. Otro detalle, las puertas envuelven el larguero inferior de forma que éste no se ensucia y así no hay que tener un cuidado especial al entrar y salir del coche para no mancharse, sobre todo cuando hemos circulado por caminos.

La versión que probamos es la menos equipada con el motor SD4, aunque nuestra unidad de pruebas tiene algunos extras, como el navegador, faros de xenón, etc. Es la versión más humilde pero no creas que tiene poco equipamiento, incluye control de velocidad, ordenador de a bordo, volante multifunción, control de frenada en curva, control de descenso, retrovisores exteriores calefactados y con plegado eléctrico, retrovisor interior fotosensible, sensor de lluvia, sensor de luces, climatizador, equipo de sonido con reproductor de MP3 y entrada AUX y lo más importante, el sistema de tracción Terrain Response.

Motor, prestaciones y consumos del Land Rover Freelander 2 SD4 S

Debajo del capot hay 190 CV
Debajo del capot hay 190 CV

El propulsor que anima al Freelander 2 SD4 es un cuatro cilindros diésel de inyección directa con turbo de geometría variable. Tiene una cilindrada de 2.179 cc y desarrolla una potencia máxima de 190 CV a 3.500 rpm y un par motor máximo de 420 Nm a 1.750 vueltas. Mueve bien un coche que pesa 1.880 kilos y llama la atención por su suavidad, nada que ver con el antiguo Freelander que tenía un motor más tosco. El cambio es automático en todas las versiones del motor SD4, se trata de un convertidor de par de seis velocidades que funciona correctamente, apuesta por la comodidad pero no excesivamente y en un coche que no está pensado para una conducción deportiva conjunta perfectamente.

El Freelander 2 SD4 alcanza una velocidad máxima de 190 Km/h, acelera de 0 a 100 en 9,5 segundos y tiene un consumo medio homologado de 7 litros a los cien. En nuestra prueba de consumo registró una media de 8,5 litros a los cien, una cifra interesante dadas sus dimensiones.

Prueba dinámica del Land Rover Freelander 2 SD4 S

La carrocería balancea bastante
La carrocería balancea bastante

Nos ponemos al volante del Freelander y descubrimos un coche que en ciudad se mueve mucho mejor de lo que pueda parecer. Es grande pero no tanto como aparenta, mide 4,5 metros de largo aunque sí que es más ancho de lo normal.

Tiene una superficie acristalada muy amplia, formas cuadradas y una postura de conducción elevada, esto da una gran visibilidad en todas direcciones y además permite calcular muy bien sus dimensiones a la hora de maniobrar.

Salimos a autovía, el SD4 tiene potencia de sobra para mover al Freelander y mantener cruceros por encima de la legalidad. Las suspensiones son cómodas pero tiene un pequeño balanceo continuo que resta confianza, como la dirección, que flota un poco en los apoyos. Por lo demás es un buen viajero, silencioso, suave y cómodo aunque aquí sí que le pediríamos un consumo un poco más reducido, la media en carretera se situa según nuestras mediciones, en 8,4 litros a los cien.

Nos adentramos en carreteras de curvas, vamos rumbo a la montaña. Cuando apoyamos fuerte en curvas la carrocería balancea y la dirección pierde dureza y precisión. Si le buscamos las cosquillas su peso y altura nos dicen que no es un coche para correr, prefiere un ritmo más relajado, además el cambio y el motor también lo agradecen, ya que los 190 CV encuentran sus limitaciones si queremos salir disparados de una curva a otra.

En campo es muy divertido y eficaz
En campo es muy divertido y eficaz

Toca salir del asfalto y entrar en pistas de tierra. Aquí es donde el Freelander marca la diferencia. Por pistas fáciles es rápido, pero si el terreno empieza a bachearse también lo es. Las suspensiones se lo tragan todo y podemos ir por caminos muy bacheados con total comodidad y, con cabeza, sin riesgo de tocar en los bajos. Lo único negativo es un golpeteo cuando la suspensión llega a su tope de extensión, algo que también pasa en los Range Rover. ¿Hay barro? Seleccionamos el modo apropiado del Terrain Response y la respuesta del acelerador, la forma de actuar del cambio, el control de estabilidad y el de tracción y hasta el control de descenso se configuran para que el Freelander avance con seguridad. Lo mismo para terrenos con piedras o arena. Es muy eficaz aunque la ausencia de reductora le limita en obstáculos complicados, pero desde luego que como todocamino se encuentra en lo más alto del ‘ranking off-road’. Ah, y tiene rueda de repuesto de tamaño normal. Punto para el Freelander.

En este vídeo puedes ver al Freelander en acción:

Competidores del Land Rover Freelander 2 SD4 S

Complicado encontrar competidor directo para el Freelander por dos motivos, su orientación off-road y su precio relativamente contenido para la calidad y equipamiento que tiene.

Audi Q3
Mitsubishi Outlander
Kia Sportage
Mazda CX-5

LA OPINIÓN DEL PROBADOR

El Freelander es para sacarlo del asfalto con frecuencia
El Freelander es para sacarlo del asfalto con frecuencia

El Freelander me ha gustado, es un todocamino muy guerrero en campo, de imagen robusta y con un interior amplio. Tiene calidad de acabados y es un coche con clase al que no le importa mancharse de barro. En campo te lo puedes pasar como un enano y te tienes que meter en sitios muy complicados para encontrar problemas.

Por precio se encuentra en la barrera psicológica de los 36.000 euros (seis millones de los de antes), que puede parecer mucho pero si comparas con sus competidores, no es tanto.

Con un poco más de agilidad, menos balanceos de carrocería y una dirección más precisa, sería impresionante, porque tal y como es ya es bueno para el que busque un todocamino y vaya a sacarlo del asfalto con frecuencia. Este Freelander es la verdadera esencia de un todocamino, algo que está en extinción porque la gran mayoría dejan de lado el off-road.

GALERÍA DE FOTOS LAND ROVER FREELANDER 2 SD4 S

Sobre Iván Solera

Con menos de tres años ya se sabía todos los coches que había por la calle, su sueño era ser piloto o probador y acabó logrando el segundo de ellos. Probador de espíritu racing, disfruta de cada coche que conduce como si fuese el primero.

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3 comentarios

  1. Con este todocamino habrás disfrutado muchísimo Iván. Nos faltó un poco de ruta segoviana esta vez, ¿no?

  2. Gracias por la prueba amigos de Mascoche.net. Se ve que lo habéis probado a fondo y os habéis divertido con el Freelander 2 SD4. Nos gustaría añadir que aunque habéis notado balanceo, esto ocurre en conducción deportiva y a pesar de ello el Freelander sigue siendo progresivo de reacciones y seguro. Además, como bien decís la suspensión es muy cómoda incluso en conducción off-road, donde prácticamente no tiene rival en su sector.
    Un saludo a todos. Nos vemos en http://www.facebook.com/landrover.es

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