Prueba: Ford Grand C-Max 1.6 TDCi 115 CV

La última generación del Ford C-Max amplía su oferta con una carrocería más larga de siete plazas denominada Grand C-Max. Se caracteriza por sus puertas traseras correderas ¿ventaja o inconveniente? Ventaja por seguridad para niños y amplitud de apertura, pero desventaja por la mayor dificultad de utilización.

Ford Grand C-Max 1.6 TDCi 115 CV Titanium
Ford Grand C-Max 1.6 TDCi 115 CV Titanium

El Ford Grand C-Max (y el C-Max) es menos monovolumen que la generación anterior, ahora el “morro” está más marcado y casi se puede decir que tiene dos volúmenes. La trasera es alta, aunque la vista lateral engaña por el juego de líneas creado con la ventanilla triangular trasera, la luneta y el pilar C.

Interior del Ford Grand C-Max

El Ford C-Max es un vehículo pensado para familias, en el caso “del Grand” para familias que necesitan un gran espacio de carga y la posibilidad de llevar hasta siete ocupantes, aunque no hay que olvidar que es un monovolumen compacto de 4,5 metros de largo y que las dos plazas de la última fila (opcionales) están pensadas para niños o adultos sólo en trayectos cortos.

El retrovisor de vigilancia se refleja en el principal
El retrovisor de vigilancia se refleja en el principal

Descubrimos un interior que transmite sensación de calidad, con un diseño moderno y amplio. Los mandos están situados al alcance del conductor y de forma intuitiva, el cuadro de instrumentos es muy claro y es fácil encontrar nuestra postura de conducción preferida. Eso sí, Ford lo ha vuelto a hacer, sigue con un ordenador de a bordo con información escasa, aunque a cambio luce una pantalla multifunción en la parte alta de la consola central y ya tiene volante multifunción y se olvida de los mandos satélites. Detalle para las mamis y los papis: Ahora el retrovisor de vigilancia para las plazas traseras deja ver éstas perfectamente, aunque depende de la altura del conductor puede que se refleje en el retrovisor interior principal.

Las puertas traseras son de corredera, como en el Mazda 5. Y también como en este japonés la segunda fila no está compuesta de tres asientos iguales individuales, sino que hay dos plazas “y media”, como en las berlinas. La plaza central es más pequeña y se puede esconder debajo de una de las laterales. Esta fila tiene regulación longitudinal y de inclinación de los respaldos. El espacio para acceder a la tercera fila de asientos es amplio, pero estas dos últimas plazas son incómodas para adultos aunque sorprenden por tener espacio suficiente para pasajeros de 1,80 metros de altura.

No te lo pierdas: Vídeo-prueba del Ford C-Max y el sistema de plegado de asientos.

Maletero amplio pero con poca altura por los asientos de la 3ª fila
Maletero amplio pero con poca altura por los asientos de la 3ª fila

El maletero tiene una capacidad con siete plazas testimonial, como ocurre con sus competidores. Con cinco plazas tsu capacidad se ve reducida porque el suelo del maletero está muy alto, ya que debajo se esconden los dos asientos de la tercera fila. Las ventajas son un suelo plano cuando se abaten todos los asientos y facilidad para cargar objetos pesados. Las desventajas son una menos capacidad de carga y que se pueden caer los bultos pequeños al abrir el portón.

Nuestra unidad tiene acabado Titanium y el equipamiento es muy completo. Tiene sistema de arranque sin llave (por botón) pero no acceso sin llave, así que hay que sacar el mando del bolsillo para abrir el coche y luego guardárselo rápido, porque si no, no sabremos qué hacer con el mando y acabará en uno de los huecos portaobjetos.

Motor, cambio, consumos y prestaciones del Ford Grand C-Max

Nuestro Grand C-Max es el 1.6 TDCi, un pequeño motor turbodiésel con inyección directa que desarrolla 115 CV de potencia máxima para mover la tonelada y media que arroja en vació sobre la báscula. También lo monta el Mazda 5, no es casualidad claro.

Motor diésel de 1.6 litros e inyección directa
Motor diésel de 1.6 litros e inyección directa

Este motor trabaja en conjunto con una caja de cambios de seis relaciones con un tacto aceptable y suficiente precisión. Logra acelerar de 0 a 100 en 12,3 segundos y alcanza una velocidad máxima de 180 Km/h. El consumo medio homologado es de 4,9 litros, aunque durante nuestra prueba de consumo se ha mostrado más bebedor de lo que esperábamos, marcando una media de 7,5 litros a los cien. En ciudad las cifras son reducidas, pero en carretera el 1.6 resulta un poco justo y acaba gastando más de lo que debiera porque va más forzado que un dos litros, por ejemplo.

Comportamiento dinámico Ford Grand C-Max

El Grand C-Max se muestra algo más pesado y torpe que el C-Max, pero mantiene el tipo en una conducción normal. Apuesta por la comodidad pero a la vez logra unas trazadas precisas, balanceos de la carrocería contenidos y no se descompone en los badenes que acechan en pleno apoyo. Es fácil de conducir, tiene una correcta visibilidad en todos los ángulos (aunque hacia atrás podría ser mayor sobre todo con las plazas de la última fila desplegadas) y la dirección no flota en las curvas. Se ha logrado un buen equilibrio entre efectividad y comodidad.

Ford Grand C-Max, un coche cómodo
Ford Grand C-Max, un coche cómodo

En carga la trasera se mueve de arriba a abajo, nada anormal pero no le vendría mal un sistema de endurecimiento de la suspensión trasera en función de la carga que fuese capaz de minimizarlo. Rueda con suavidad y es silencioso, pero no le pidas grandes prestaciones o un ritmo rápido en zonas de curvas porque entonces sí que apreciaremos balanceos de la carrocería que harán que nuestros pasajeros se quejen. Es un coche para ir en familia, no de carreras.

LA OPINIÓN DEL PROBADOR

Ford Grand C-Max
Ford Grand C-Max

No soy partidario de los 5+2 plazas, esas dos plazas extra no se suelen usar y significan un sobreprecio, reducción de la capacidad de carga y más peso, por eso me parece un acierto que sean opcionales y no haya que pagarlas obligatoriamente. Me gustan las puertas traseras de corredera, me parecen muy prácticas y seguras para ir con niños, aunque si no son eléctricas hay que cerrarlas con decisión. El Grand C-Max va bien para los que busquen una conducción tranquila y cómoda. Con este motor los que quieran prestaciones se quedarán con ganas de más y además es posible que en carretera gasten más que con un motor más potente porque le exijan por encima de sus posibilidades.

Me gusta la calidad del interior, el diseño del salpicadero, su modularidad y cómo se mueve por ciudad gastando bastante poco. Pero preferiría un motor más potente para viajar con más soltura, más firmeza de suspensiones y menos variación de comportamiento entre circular en carga y vacío.

GALERÍA DE FOTOS DEL FORD GRAND C-MAX 1.6 TDCi 115 CV TITANIUM

Sobre Iván Solera

Con menos de tres años ya se sabía todos los coches que había por la calle, su sueño era ser piloto o probador y acabó logrando el segundo de ellos. Probador de espíritu racing, disfruta de cada coche que conduce como si fuese el primero.

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