Correré el Spain Classic Raid con un Renault 4

El año que decidí correr el Spain Classic Raid (Parte 3)

Tercer capítulo (Spain Classic Raid) de mi primera experiencia en competición. Sí, el Spain Classic Raid es una prueba de regularidad para clásicos, no es velocidad, pero no deja de ser competitiva y, con pocos medios, pero estoy dispuesto a terminarla en la mejor posición posible… aunque sea el penúltimo.

El año que decidí correr el Spain Classic Raid
Al final me decidí por un Renault 4

Nos quedamos en el momento en el que había decidido qué coche comprar, un Renault 4. Pero después de buscar en internet y ver que iba justo de presupuesto para comprar algo aceptable, se cruzó en mi camino un Renault 5 GTL, un R5 que llevaba años persiguiendo (concretamente esa unidad) y me sale justo ahora que ya me he decidido por un R4.

Un R5 muy, muy sano de carrocería, sin ningún podrido, sin golpes, bien de pintura, bien de interiores, con 160.000 km, llantas de aluminio (las mismas que llevaba el TX), paragolpes delantero de los largos (pero no el del Copa, el otro un poco más corto). Pero con un problema mecánico (que no me preocupaba mucho) y cuatro problemas mucho más graves.

El año que decidí correr el Spain Classic Raid
¿Uno de los pioneros del actual concepto de todocamino/SUV?

El primero de ellos era el color, verde claro metalizado. El segundo que es un cinco puertas (más práctico pero menos atractivo). El tercero que no es tan fácil prepararlo para tierra y que me iba a tocar cortar aletas, cambiar paragolpes y meterme en jaleos que no me apetecen. Y el cuarto y más grave de todos los problemas, yo ya estaba encabezonado con el R4 y hasta tenía en mente la preparación exacta que le quería hacer.

A por un 4 latas

Cuando hace años conducía un R6 miraba los R4 con envidia,  por eso me apetecía tanto un Renault 4 -a pesar de que ahora soy consciente de que mi R6 era mucho mejor coche que el 4-, además creo que un 4 latas preparado para tierra queda muy chulo. Por un lado habla mi pasión, pero por otro te recuerdo que busco patrocinadores y ese R5 de cinco puertas en verde claro y con las aletas recortadas no parece el lienzo ideal donde plasmar los logotipos de las marcas que deseen anunciarse.

El año que decidí correr el Spain Classic Raid
El orgulloso propietario con su R4

Me olvido de ese R5 y me centro en la caza y captura de un R4. Estéticamente me gustan con el salpicadero y cuadro antiguo, pero el motor 850 no sólo es menos potente (no necesito mucha potencia, pero los caballos nunca sobran), también tiene más problemas de refrigeración y eso sí que me preocupa en un coche antiguo con el que vamos a rodar muchas horas por autovía (ir desde Madrid hasta Barcelona y volver desde Sevilla) y muchas a baja velocidad cuando estemos en los tramos cronometrados.

Tiene que ser con cuadro moderno y motor de 1.108 cc. Busco, miro, veo y no compro. Muchos ya directamente veo que están fatal en las fotos, otros los veo en vivo y me deprimo. Debo revisar presupuesto o cambiar de objetivo, pero a estas alturas tengo muy claro que es el coche que quiero y, aunque no tengo excesiva prisa, sí que empiezo a ponerme un poco nervioso.

He de decir que tampoco quiero cualquier cosa, quiero un coche atractivo estéticamente y con poco trabajo de restauración, tengo muy poco tiempo libre y sólo sacar el necesario para prepararlo va a ser todo un reto. Si a esto hay que sumarle sanear chapa, buscar piezas difíciles de conseguir y todo lo que acarrea una restauración, lo voy a llevar francamente mal. Además la idea es quedarme el coche para mi uso personal y querría que también estuviese bien de interiores, al menos aceptable.

Blanco por fuera y verde por dentro ¿qué es?

El año que decidí correr el Spain Classic Raid
Las fotos que ilustraban el anuncio

Tenía un anuncio localizado desde hacía semanas pero, aunque el coche aparentemente estaba muy bueno, no me lanzaba a llamar. El motivo era claro, se trataba de un R4 de los de la flota de Telefónica que habían repintado en blanco sólo por fuera. Como clasiquero ese interior verde es una aberración y, no sé si lo sabes, pero para pintar un coche por dentro bien pintado hay que desmontarlo entero y gastarse un buen dinero. Todo lo demás son chapuzas que no consiguen un buen acabado.

Era un 1.108 y en las fotos se le veía muy bien de chapa, pintura e interiores, eso sí, con 190.000 km en su marcador. Me fui a verlo a un pueblo de la Sierra de Madrid con un amigo que le gustan los coches de todo tipo y color, pero mejor si son clásicos. Lo vemos, lo probamos y me gusta, pero ese interior verde significaba un freno para tomar la decisión.

Vuelvo a ver el coche, esta vez con mi padre para que me confirmase lo que creía haber visto, porque aunque no tiene rayos-X ni es capaz de ver el futuro, lógicamente puede detectar más problemas o averías que yo desde mi ajustado conocimiento. Y así fue. Un ruido de embrague, otro que parecía el alternador y detalles menos importantes pero que ahí estaban.

El año que decidí correr el Spain Classic Raid
Un interior muy verde, ¿demasiado verde?

Pero el R4 estaba muy entero, no tenía podridos, ni un solo abollón, la pintura brillante, bien de tapicería, bien de interiores… Pero tenía sus cosas, como una rueda pinchada, los neumáticos podridos, unos mataburras de SEAT en los paragolpes, el anclaje del retrovisor interior roto, los retrovisores exteriores pintados en blanco y se había pintado sin desmontar muchas piezas, por lo que el acabado era muy mejorable. Además estaba ese verde del interior, pero la verdad es que cuanto más lo miraba, menos verde me parecía… Eso es que me había gustado.

Cerramos el trato y nos trajimos el R4 a casa, ahora tocaba hacerle kilómetros para ver qué cosas iban saliendo, ya que llevaba más de dos años casi parado. Lo primero aceite, filtros, etc. y los neumáticos, que como ya te he dicho estaban podridos pero además también deformados hasta tal punto que a 120 km/h el coche parecía que se iba a desmontar y necesitabas dos carriles para ti solo de los bandazos que daba.

Fuera neumáticos… y llantas. Sí, el primer regalito para el R4 fueron unas llantas de aluminio, las del R5 TX y R5 GTL de última serie, con neumáticos más anchos cortesía de Goodyear. Ha pasado de 135 a 155 y además las llantas desplazan más. Conclusión, el coche ha ganado agarre y estabilidad, va mucho mejor, aunque a decir verdad con sus llantas y neumáticos de serie (pero nuevos) se habría notado también un gran cambio dado lo mal que estaban los viejos.

El año que decidí correr el Spain Classic Raid
El R4 con sus nuevas llantas de aluminio

Pero ya nos estamos metiendo en terreno de preparación y eso te lo cuento en el próximo episodio, mientras tanto sigo haciéndole kilómetros para localizar posibles averías y contactando con posibles patrocinadores.

El año que decidí correr el Spain Classic Raid
Haciendo kilómetros para comprobar su correcto funcionamiento

No te pierdas el resto de la historia:

Agradecimientos a:
Goodyear
TomTom

Fotos: Renault 4 Spain Classic Raid

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Sobre Iván Solera

Con menos de tres años ya se sabía todos los coches que había por la calle, su sueño era ser piloto o probador y acabó logrando el segundo de ellos. Probador de espíritu racing, disfruta de cada coche que conduce como si fuese el primero.

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