IV Spain Classic Raid

De copiloto en el IV Spain Classic Raid: de Ávila a Mérida en un R4

Por circunstancias diversas me quedé con las ganas de participar como copiloto en el III Spain Classic Raid por el mes de marzo. El piloto, Iván Solera, me retó a dirigirle en la siguiente edición y yo, que no me pierdo una, allá que me lancé. Mi estreno como copiloto en el IV Spain Classic Raid fue a lo grande: de Ávila a Mérida en la que fue la etapa más larga y más dura de toda la historia de la mayor prueba de regularidad de clásicos por tierra de Europa.

IV Spain Classic Raid

La jornada empezó a las 5:30h de la madrugada del miércoles 25 de octubre, después de haber dormido menos de cuatro horas. Pero las ganas y la emoción de participar en el raid y de estar todo un día compitiendo en un coche clásico como el Renault 4 podían con todo. ¿Y por qué tan temprano? Porque salíamos desde Madrid y teníamos que llegar a Ávila para iniciar la quinta etapa del raid a las 8:07 horas (el equipo Solera, con su padre como copiloto, terminaron el martes en un meritorio octavo puesto de la general tras la rotura del soporte del cable de embrague que les llevó a abandonar la cuarta etapa antes de tiempo).

IV Spain Classic Raid

Cuando todavía no habían aparecido los primeros rayos de sol, tuve mi primer encuentro con el resto de participantes y ya empecé a disfrutar del buen ambiente y del compañerismo -porque en este raid hay muchooo compañerismo-. Con las murallas de Ávila de fondo y las verificaciones ya realizadas, era el momento de los últimos preparativos. Fundamental que el ‘Rabbit‘ -la aplicación que mide el kilometraje exacto de cada indicación del rutómetro- funcionara correctamente, sin eso estábamos perdidos. También funcionaba la tablet de repuesto y el teléfono móvil con el que Iván podría también ir viendo las indicaciones (aunque yo se las fuera soplando nunca está de más). Completaban el kit para un pilotaje-copilotaje perfecto dos cronómetros de bicicleta que nos permitirían medir la velocidad media en casos de emergencia.

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A las 8:07 horas Iván mete primera y… ¡comenzamos la quinta etapa del raid! Hay nervios. Es la primera vez que participo en una prueba de este tipo, donde el copilotaje es parte esencial para conseguir un buen resultado: el piloto tampoco me lo había pintado fácil. Unas cuatro horas de entrenamiento las semanas previas fueron suficientes para familiarizarme con los dispositivos y la aplicación ‘Rabbit’, pero los imprevistos o los fallos son inevitables y había que estar preparados para buscar soluciones en cualquier momento.

Fotos: De copiloto en el IV Spain Classic Raid

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El tema es que no fue tan estresante como me esperaba y aunque justo en el primer cronometrado nos saltamos un desvío -caímos en la primera ‘trampa’ del rutómetro-, eso nos sirvió para disfrutar a lo lindo con el acelerador a fondo por caminos de tierra y adelantando a otros participantes. Todo para recuperar el tiempo perdido en el cronometrado.

Mi experiencia como #copiloto en el IV @SpainClasicRaid. De Ávila a Mérida en un #R4 Click to Tweet

Lo peor -o lo mejor según se mire- fueron los muchos baches que encontramos en esta cuarta etapa. Los caminos están muy secos por la falta de lluvia y el Renault 4 tuvo que hacer frente a zonas realmente complicadas, auténticos agujeros y muchas piedras que parecía que iban a partirlo en dos. Claro, que os podéis imaginar los botes que íbamos dando dentro del coche: es importante tener en cuenta que estos coches de hace más de 20 años están muy lejos de la comodidad que ofrecen los modelos actuales. Concretamente este Renault 4 tiene 28 años pero es un modelo que se lanzó en 1961, con tecnología de hace más de 50 años y por tanto muy inferior a los modelos de principios de los 90, que también se consideran clásicos.

IV Spain Classic Raid

Pero no, lo más complicado no fue manejar el ‘Rabbit’ o ir dirigiendo a Iván por el camino correcto. A estos duros caminos se unieron la longitud de la etapa (358 kilómetros iniciales) y el excesivo calor con el que tuvimos que lidiar -a lo que encima se añadió la falta de horas de sueño y los 120 kilómetros extras que ya nos habíamos comido en el R4 desde Madrid a Ávila-. Resultado: estaba viviendo en directo la etapa más dura de toda la historia del raid, por lo exigente del recorrido y las altas temperaturas tanto para los participantes como para las mecánicas de estos coches clásicos. ¡Increíble cómo la superaron!

IV Spain Classic Raid

Todavía nos quedaban muchas horas por delante, sin apenas tiempo para parar a descansar o a comer algo -todo dependía del tiempo que tardáramos en recorrer los enlaces entre cronometrados-. Pasamos por Megamuñoz, por la Sierra de Gredos, Candeleda, pasamos cerca de Almaraz, Navalmoral de la Mata, Trujillo… -prácticamente todo por tierra-, vimos de cerca a los auténticos cerdos ibéricos comiendo bellotas y tuvimos el privilegio de atravesar el Parque Natural de Cornalvo. Auténticos paisajes que pocas veces se pueden disfrutar y un aliciente más para participar en esta gran prueba de regularidad.

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¿Y comer? Pues ni más ni menos que encima del capó del R4 lleno de polvo nos preparamos un riquísimo bocadillo de jamón con tomate que nos comimos en un abrir y cerrar de boca. ¿Cuándo? Esperando que llegara la organización y el resto de coches, debido a un fallo en el rutómetro, sobre las 12:40h de la mañana. Fue uno de los momentos más calurosos del raid. De hecho el sol calentó tanto que, justo cuando teníamos que salir, dejaron de funcionar las tablets justo cuando teníamos que salir al siguiente tramo cronometrado, al mismo tiempo que el móvil de apoyo no cargaba por exceso de temperatura. ¡Momento de tensión! pero finalmente la tablet que estábamos usando hasta el momento dio señales de vida porque la metimos cinco minutos en una nevera portátil y pudimos continuar sin problemas. Con energías renovadas partimos rumbo al último tramo cronometrado del día, ya más facilito, recto y con muchas puertas que atravesar.

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Pasaban las siete de la tarde cuando entrábamos en Mérida (Badajoz). Éramos uno de los primeros coches en llegar por lo que teníamos una hora hasta que se reunieran los más de 100 coches participantes. Aprovechamos para poner guapo al R4 con un buen lavado y refrescarnos. Tengo que confesar que me temblaron las piernas cuando bajé del coche. ¡Qué paliza de día! Llegar con el R4 al impresionante acueducto de Mérida con un piloto como Iván, reencontrarte con el resto de participantes y ver disfrutar a los habitantes de esta pequeña Roma española con la caravana de coches clásicos… Sólo por eso mereció la pena esta primera experiencia como copiloto en el IV Spain Classic Raid. ¡Repito!

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Por cierto, el error en el primer cronometrado del día nos hizo quedar muy retrasados, pero Iván me dijo que no lo había hecho nada mal y que, viendo los resultados de los otros cronometrados, si el primero lo hubiésemos hecho simplemente normal habríamos quedado entre los 8 primeros. :-)

Si quieres conocer la historia completa, la preparación del coche y nuestras aventuras y desventuras durante el II y III Spain Classic Raid, aquí tienes los links:
El año que decidí correr el II Spain Classic Raid: Parte 1, parte 2, parte 3, parte 4, parte 5, Crónica del raid
Así ha sido el III Spain Classic Raid y así lo hemos vivido

Si te quieres animar a participar en el Spain Classic Raid el año que viene, aquí encontrarás la información: www.spainclassicraid.com y www.facebook.com/spainclassicraid

Sobre Sara Soria

Informadora por instinto, reina de la escritura, perfeccionista y gran profesional del periodismo del motor que sorprende por su valentía a pesar de su aspecto de niña buena. Pone un toque femenino en la web, orden en la redacción y una visión más racional del mundo del automóvil. Jurado del Women's World Car Of The Year.

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